“No eyacules antes de la carrera”: qué hay detrás de la curiosa recomendación que recibió Colapinto
¿se puede tener sexo sin eyacular? Si! Cuáles son las técnicas que enseña el tantra para lograrlo.
Francesca Gnecchi diplomada en sexualidad, facilitadora de sexualidad tántrica y directora del Espacio Erótico Cultural Erotique Pink.
La confesión de Franco Colapinto sobre su vida sexual volvió a poner un tema poco habitual en el centro de la conversación: la abstinencia sexual y su posible relación con el rendimiento deportivo. Desde la sexualidad tántrica explican qué hay detrás de esta práctica y qué diferencia existe entre no tener relaciones sexuales y tenerlas sin eyacular.
Durante una entrevista en el programa español La Revuelta, Franco Colapinto habló abiertamente sobre su vida sexual y contó que su entrenador le recomienda no eyacular durante los fines de semana de carrera, bajo la idea de que esto podría influir en su rendimiento al volante.
Para profundizar en el tema, Francesca Gnecchi, directora de Erotique Pink, diplomada en sexualidad y facilitadora de sexualidad tántrica, explica que dentro del tantra existe una mirada diferente sobre la energía sexual.
La ciencia no demuestra que tener relaciones sexuales antes de una competencia reduzca el rendimiento ni la testosterona. Pero la declaración del piloto abre otra pregunta: ¿es posible tener sexo, disfrutar y no eyacular? Desde la sexualidad tántrica explican cómo se trabaja sobre el placer sin hacer de la eyaculación el destino obligatorio del encuentro sexual.
¿Se puede tener sexo sin eyacular?
La respuesta es sí.
Y ahí aparece una práctica que forma parte de algunas tradiciones de la sexualidad tántrica, que propone explorar el placer sin que necesariamente la eyaculación sea el objetivo final.
“Tenemos muy incorporada la idea de que sexo es penetración, que penetración lleva al orgasmo y que el orgasmo masculino necesariamente tiene que terminar en eyaculación. Pero podemos separar todas esas cosas”, explica Francesca, directora de Erotique Pink, diplomada en sexualidad y facilitadora de sexualidad tántrica.
Desde esta mirada, tener sexo no implica necesariamente penetrar, y penetrar tampoco tiene por qué tener como objetivo llegar a la eyaculación.
El tantra trabaja, entre otras cosas, con la posibilidad de permanecer en estados de excitación y placer durante más tiempo, utilizando herramientas como la respiración, la atención plena y el reconocimiento de las propias sensaciones corporales.
Aprender a reconocer el momento antes de eyacular
Una de las claves del control eyaculatorio es aprender a reconocer las señales que aparecen cuando la excitación está aumentando y detener o modificar la estimulación antes de alcanzar el llamado punto de no retorno.
No se trata simplemente de “aguantar” ni de tensar el cuerpo cuando ya es demasiado tarde.
Se trata de aprender a registrar qué sucede en el cuerpo, regular la excitación y descubrir que el encuentro sexual puede tener diferentes ritmos y objetivos.
“El objetivo no es reprimirse ni prohibirse eyacular. Es poder elegir. Que la eyaculación sea una posibilidad y no algo que sucede automáticamente porque llegaste a determinado nivel de excitación.”
Y ahí aparece una diferencia fundamental con la concepción más tradicional del sexo: el placer deja de estar organizado alrededor de un único final.
Entonces, ¿qué tiene que ver esto con Colapinto?
Más allá de que la recomendación de su entrenador pueda ser una estrategia personal —y de que no haya evidencia suficiente para afirmar que evitar la eyaculación mejora el rendimiento—, la declaración del piloto puso sobre la mesa una práctica que existe desde hace mucho tiempo en determinadas corrientes de sexualidad: tener una vida sexual activa sin que cada encuentro termine necesariamente en eyaculación.
